El DNC aprueba resolución sobre Venezuela impulsada por el dirigente Samuel Vilchez: continuidad y actualización de una agenda clave

Washington, D.C. — El Comité Nacional Demócrata (DNC) aprobó de manera unánime una nueva resolución en apoyo a una transición democrática y pacífica en Venezuela, así como a los migrantes venezolanos en Estados Unidos, en una iniciativa liderada por el dirigente venezolano-americano demócrata Samuel Vilchez Santiago, miembro del DNC y Candidato a la legislatura estatal de la Florida por el partido demócrata.

La resolución —presentada ante el Comité de Resoluciones el 9 de abril de 2026— actualiza y refuerza el posicionamiento del partido frente a la crisis venezolana, incorporando elementos críticos del momento político actual tanto en Caracas como en Washington.

Una resolución anclada en la coyuntura post-Maduro

El documento parte de un diagnóstico contundente: más de dos décadas de autoritarismo, una crisis humanitaria prolongada y un aparato represivo que, según la misión de determinación de hechos de Naciones Unidas, sigue plenamente operativo incluso tras la salida de Nicolás Maduro.

En ese contexto, la resolución introduce un elemento particularmente sensible: cuestiona la actuación reciente de la administración estadounidense tras la captura de Maduro el 3 de enero de 2026 —calificada por instancias internacionales como contraria al derecho internacional— y su posterior reconocimiento de facto del liderazgo de Delcy Rodríguez como presidenta interina, sin presionar por elecciones libres.

Este enfoque marca una diferencia respecto a resoluciones previas, al incorporar una crítica explícita a la política estadounidense en curso.

TPS y migración: un eje central

Uno de los pilares del texto es la situación de los migrantes venezolanos en Estados Unidos. La resolución rechaza la terminación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para aproximadamente 600.000 venezolanos, subrayando que las condiciones que justificaron su otorgamiento —persecución política, crisis humanitaria y ausencia de transición democrática— persisten.

En consecuencia, el DNC llama a:

  • Avanzar de manera inmediata en medidas de alivio migratorio
  • Reconocer la imposibilidad de un retorno seguro
  • Evitar que comunidades vulnerables queden en un limbo legal

Democracia y presión internacional

En su parte resolutiva, el documento establece tres demandas clave hacia la política exterior estadounidense:

  1. Liberación inmediata de presos políticos
  2. Desmantelamiento del aparato represivo
  3. Un cronograma electoral vinculante, verificable internacionalmente

Asimismo, reafirma el compromiso del partido con una Venezuela “libre, soberana y democrática” como imperativo moral.

Continuidad estratégica: de 2019 a 2026

Esta resolución no surge en el vacío. Retoma la línea política iniciada en 2019 por Leopoldo Martínez Nucete —quien se convirtió en el primer venezolano-americano en ocupar una silla en el DNC—, cuando se impulsó la incorporación del TPS para venezolanos en la plataforma del partido, vinculando de manera directa la política hacia Venezuela con la protección de su diáspora.

“Samuel ha hecho un gran trabajo retomando y actualizando esta agenda en un momento mucho más complejo. Esta resolución no solo reafirma principios, sino que incorpora las realidades actuales de Venezuela y de los venezolanos en Estados Unidos con claridad y sentido estratégico”, señaló Martínez Nucete.

La iniciativa liderada ahora por Vilchez puede entenderse como una continuidad y actualización de ese enfoque, adaptada a un entorno mucho más complejo:

  • De presión contra un régimen consolidado → a gestión de una transición incierta
  • De reconocimiento internacional de la oposición → a ambigüedad frente a nuevas autoridades
  • De enfoque humanitario → a integración plena de la política migratoria en la agenda doméstica

En ese sentido, la resolución de 2026 consolida una arquitectura política donde convergen dos dimensiones estratégicas:

la reinstitucionalización democrática en Venezuela y la protección de los venezolanos en Estados Unidos.

Un mensaje político con implicaciones más amplias

Más allá de su contenido específico, la aprobación unánime de la resolución refleja un consenso dentro del Partido Demócrata en torno a Venezuela como tema de política exterior y doméstica.

También envía una señal relevante en Washington:

  • A la administración federal, sobre la necesidad de coherencia en su enfoque
  • Al Congreso, sobre el respaldo partidista a medidas migratorias y democráticas
  • A la diáspora venezolana, sobre su creciente peso político

En términos políticos, la resolución reafirma que Venezuela sigue siendo un tema estructural dentro del debate demócrata, no solo por razones geopolíticas, sino también por su impacto directo en la política interna de Estados Unidos.