La Asamblea Nacional de 2015 y la Asamblea elegida en 2025 anuncian una agenda de trabajo conjunta. Más que un gesto protocolar, ambos textos apuntan a una redefinición del equilibrio político de la transición venezolana.
Por el equipo de IQ Latino DC/Caracas.— En menos de veinticuatro horas, dos comunicados emitidos por dos Asambleas Nacionales cuya coexistencia simbolizó durante años la fractura institucional venezolana han abierto un nuevo capítulo en la evolución política del país.
Por un lado, la Asamblea Nacional electa en 2015 anunció el inicio, a partir del próximo 1 de agosto, de una agenda de trabajo conjunta destinada a promover la estabilidad, la recuperación nacional y el fortalecimiento de las instituciones democráticas. Horas después, la Asamblea Nacional instalada en enero de 2026 respondió con otro comunicado confirmando el inicio de una hoja de trabajo conjunta con exmiembros de la Asamblea Nacional del 2015-2020.
Leídos en conjunto, ambos documentos representan posiblemente el primer reconocimiento político recíproco entre dos instituciones que durante años simbolizaron la disputa por la legitimidad del Estado venezolano.


Del conflicto institucional a la cooperación
Durante más de un lustro, la política venezolana estuvo marcada por instituciones paralelas y un debate permanente sobre la legitimidad. Los nuevos comunicados sustituyen el lenguaje de la confrontación por el de la cooperación: trabajo conjunto, unidad, fortalecimiento institucional, reconstrucción y democracia.
Un reconocimiento mutuo
La Asamblea de 2015 anuncia una agenda conjunta; la Asamblea de 2026 confirma una hoja de trabajo con los exmiembros de la Asamblea de 2015-2020. El reconocimiento parece ser recíproco y apunta a un cambio de paradigma.
La importancia de ‘exmiembros’
La fórmula reconoce la legitimidad política y la experiencia de quienes integraron la Asamblea de 2015 sin pronunciarse sobre la continuidad jurídica del órgano, evitando reabrir el debate constitucional.
¿Reconocimiento del Ejecutivo?
El segundo comunicado agradece el apoyo internacional al pueblo y al gobierno nacional. Junto con el agradecimiento de la Asamblea de 2015 al Gobierno de Estados Unidos, proyecta una narrativa de cooperación institucional e internacional en torno a la transición.
Los terremotos como catalizador
Ambos textos presentan la emergencia sísmica como el punto de inflexión que justifica acelerar acuerdos para la reconstrucción nacional y democrática.
Una nueva arquitectura
Si estos comunicados forman parte de un proceso más amplio, podrían anticipar una etapa de cooperación donde el Ejecutivo gobierna, la Asamblea de 2026 legisla y los exintegrantes de la Asamblea de 2015 aportan continuidad institucional y legitimidad política.
Conclusión
Más que declaraciones administrativas, estos comunicados pueden constituir el primer paso visible hacia una nueva arquitectura institucional. Su verdadero alcance dependerá de las decisiones que se adopten a partir del 1.º de agosto.
