Incertidumbre o estabilidad: La decisión clave que definirá el rumbo de Colombia

Colombia se encuentra a pocos días de una elección que determinará de manera estructural el rumbo del país en materia de seguridad, economía, institucionalidad y principios fundamentales.

David peterson – Pixabay

Esta no es una elección ordinaria: ya no se trata solo de elegir una ideología política, sino de garantizar la seguridad en las calles, frenar el reclutamiento de menores por grupos armados, fortalecer un sistema de salud colapsado y proteger los principios fundamentales que sostienen la sociedad.

Según datos de las Naciones Unidas, el número de niños integrados a grupos armados en Colombia aumentó un 300% en los últimos cinco años, con un promedio en 2024 de un menor reclutado cada 20 horas.

También es importante mencionar que por primera vez desde 2013, Colombia hizo parte de los 10 primeros países más impactados por el terrorismo, de acuerdo a The Global Terrorism Index 2026.

Más allá de esto, Colombia pasó de ser un país con un sistema de salud considerado como un referente y modelo en América Latina, a experimentar un colapso total. Según el British Medical Journal, la responsabilidad de los servicios de urgencias desbordados, las salas de maternidad y de unidades neonatales cerradas, y las muertes de niños y adultos esperando medicamentos recae en las nefastas consecuencias de las fallidas reformas del gobierno de Petro, que solo ratifican la urgencia de proteger a los sistemas de salud de la política.

Bajo este panorama, es imperativo afirmar que el debate electoral exige un análisis riguroso que revele lo que en realidad está en juego en el país.

Entre las figuras más destacadas e inesperadas que han irrumpido con fuerza se encuentra Abelardo de la Espriella, cuya candidatura ha captado atención por su énfasis en el restablecimiento del orden y el fortalecimiento del Estado. Su discurso, centrado en seguridad y autoridad responde a una preocupación creciente documentada por organizaciones como InSight Crime.

Esto se suma a la descertificación de Colombia en septiembre de 2025 de países que luchan contra el narcotráfico y al exacerbado incremento del 53% de la producción de cocaína en 2023 con respecto al año anterior, de acuerdo a una encuesta de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.

Lejos de pensamientos abstractos, sus propuestas buscan intervenir directamente en la capacidad operativa del Estado: puestos de mando unificados en los departamentos, reformas del sistema penitenciario y fortalecimiento de la fuerza pública. Medidas que coinciden con diagnósticos de organismos como International Crisis Group, que han señalado la necesidad de respuestas institucionales más coordinadas y efectivas frente al crimen.

Este enfoque contrasta con la estrategia del gobierno actual liderado por Gustavo Petro, que ha demostrado aproximaciones distintas en materia de seguridad.

Un hecho que ha desatado críticas fue la inesperada revocación de 23 órdenes de captura contra cabecillas del crimen organizado en el Valle de Aburrá, a solo dos meses de las elecciones presidenciales. Esta decisión, según el mismo alcalde de la ciudad de Medellín, Federico Gutiérrez, responde más a una estrategia desmedida en búsqueda de beneficios electorales más que en un acierto real de paz.

En el ámbito económico, la propuesta de De la Espriella se alinea con una visión que privilegia el crecimiento impulsado por el sector privado. La evidencia internacional, incluyendo análisis del Banco Mundial, ha reiterado que la inversión, el empleo formal y la productividad son factores determinantes para la reducción sostenida de la pobreza.

Un punto que ha dejado claro el candidato Abelardo de la Espriella ha sido su compromiso con priorizar la familia como núcleo de la sociedad y defender la libertad de creer y practicar la fe en su eventual gobierno.

Oriundo de Bogotá y criado en Montería, Abelardo de la Espriella se ha posicionado como una de las figuras más relevantes del panorama político colombiano, con un enfoque conservador que busca fortalecer la seguridad y los valores fundacionales de la sociedad.

Pero más allá de nombres y propuestas, el punto de fondo es otro.

Colombia enfrenta una decisión que no admite superficialidad. La polarización política puede movilizar emociones, pero no necesariamente resuelve problemas estructurales. La elección exige evaluar quién tiene la capacidad real de ejecutar, corregir y sostener políticas públicas en el tiempo.

Evaluar trayectorias. Contrastar propuestas. Exigir claridad.

Y, sobre esa base, tomar una decisión.

Porque, en última instancia, el futuro de Colombia no dependerá del discurso más contundente, sino de la decisión más informada.

Con cerca del 33% de votantes, Estados Unidos es el país con más colombianos habilitados para votar desde el exterior, según la Registraduría Nacional de Colombia.

Según la Registraduría Nacional de Colombia, hay un récord histórico de 1.002.478 colombianos habilitados para votar desde el exterior, de los cuales 336.046 residen en Estados Unidos. Entre las ciudades con mayor flujo de votación a nivel mundial en 2022, Miami (20.591), Orlando (10.222) y Nueva York (5.908) ocuparon el primero, cuarto y quinto lugar, respectivamente, en número de votantes.

Desde Poder Colombia USA, el llamado no es a la adhesión automática, sino al análisis riguroso.

Sin embargo, según datos de la Cancillería de Colombia, citados por medios como Infobae, en la primera vuelta presidencial de 2022 solo el 24% del potencial electoral en el exterior ejerció su derecho al voto.

Para los colombianos que viven en el exterior, ejercer el voto no solo es una forma de defender la familia, los valores, la seguridad y la democracia. También influye en el rumbo que tomará el país en materia de cooperación internacional con Estados Unidos. Cada decisión política puede afectar acuerdos bilaterales que impactan directamente la economía, la educación, la seguridad y los derechos de quienes vivimos fuera de Colombia.

Cada voto cuenta y refleja las prioridades, preocupaciones y principios de los colombianos que viven en Estados Unidos. Participar en las elecciones es un acto de compromiso con el país y con las generaciones futuras, asegurando que nuestra voz siga influyendo en el rumbo de Colombia y sus relaciones internacionales.

Laura Catalina Cruz Vásquez es fundadora de Poder Colombia USA. Actualmente se desempeña como Enlace con la Comunidad en El Centro Hispano, en el condado de Cumberland, Carolina del Norte. Anteriormente, fue multiplicadora del Consulado General de Colombia en Los Ángeles, donde lideró iniciativas de alcance comunitario y fortalecimiento de la diáspora colombiana en Estados Unidos.

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