El exdiputado venezolano y actual dirigente demócrata en Virginia aspira a representar el Distrito 11 en la Cámara de Representantes.
En esta entrevista con Juan Carlos López para Directo USA de CNN en Español, explica sus motivaciones, alerta sobre riesgos a la democracia y plantea su visión para la economía de oportunidades en Estados Unidos
El próximo 9 de septiembre se celebrará una elección especial en Virginia, convocada por el gobernador Glenn Youngkin para llenar la vacante que dejó el fallecido congresista demócrata Gerry Conolly.
Entre los aspirantes a ocupar ese escaño en la Cámara de Representantes se encuentra Leopoldo “Leo” Martínez Nucete, abogado y economista venezolano-estadounidense con larga trayectoria en la política del Partido Demócrata y exparlamentario en Venezuela.

El 28 de junio habrá una elección primaria entre los aspirantes del Partido Demócrata, para decidir quién será su representante. Además de Martínez, compiten otros destacados perfiles. Entre ellos se encuentran Joshua Aisen, oficial retirado de la Marina de EE.UU.; Candice Bennett, comisionada de planificación del condado de Fairfax desde 2020; Dan Lee, emprendedor en tecnología para el sector salud; Stella Pekarsky, actual senadora estatal por el distrito 36; Amy Roma, abogada especializada en políticas energéticas; Irene Shin, delegada estatal por el distrito 8 desde 2022; y James Walkinshaw, supervisor del condado de Fairfax desde 2019 y exjefe de gabinete del congresista Gerry Connolly.
La contienda será clave para definir el liderazgo demócrata en uno de los distritos más diversos y estratégicos de Virginia.
En entrevista con Juan Carlos López, para Directo USA de CNN en Español, Martínez comparte sus motivaciones para postularse, su experiencia en el ámbito económico y su visión sobre los desafíos actuales para la democracia y las comunidades diversas en Virginia.
—¿Por qué quiere llegar al Congreso de Virginia?
—Este es un reto importante que asumo con convicción. Viví en carne propia lo que significa el neoautoritarismo: cuando se usa la democracia contra sí misma para desmontar instituciones, concentrar poder y anular los controles de la República. Eso me marcó y me motivó a seguir defendiendo la democracia, no solo como principio abstracto, sino como una lucha de vida. A eso se suma otro tema fundamental: la pérdida de oportunidades económicas. En ambos frentes tengo experiencia y compromiso.
—¿Qué le ofrece al electorado del condado de Fairfax?
—Fairfax es un condado extraordinariamente diverso. Cerca del 40 % de la población del estado proviene de comunidades migrantes. El 35 % de los ciudadanos nacieron fuera de EE.UU., y el 18 % son latinos. En este contexto, mi experiencia como migrante, como servidor público y como promotor de pequeñas empresas puede ser muy útil. He trabajado durante más de 20 años creando oportunidades económicas, tanto en el sector privado como en el gobierno. En la administración Biden fui consejero en la Secretaría de Comercio, donde lideré políticas de apoyo a empresas propiedad de minorías. También formé parte de la Comisión de Pequeñas Empresas en Virginia y fui director en la Universidad de Mary Washington, enfocado en facilitar el acceso a la educación para estudiantes de bajos recursos.
—Usted ha mencionado que percibe amenazas a la democracia en EE.UU. ¿A qué se refiere?
—Cuando escucho y observo a Donald Trump, muchas veces anticipo cosas que ya viví en Venezuela. Hay señales preocupantes de concentración de poder, ataques a la institucionalidad y desprecio por los principios democráticos. Por eso creo que esta elección es crucial. Quiero contribuir a evitar que perdamos las libertades que este país me ofreció como migrante. Las mismas razones que me trajeron a EE.UU. hoy están en riesgo.
—¿Cuál es su opinión sobre el plan presupuestario propuesto por la administración Trump?
—Es un proyecto que representa una transferencia masiva de recursos desde la clase media y los sectores vulnerables hacia los más ricos. Recorta programas esenciales como Medicaid y Medicare, que benefician a más de 900.000 personas solo en Virginia. También afecta la educación pública, la investigación contra el cáncer y la seguridad alimentaria. Todo bajo la premisa falsa de que va a reducir el déficit. De hecho, los estudios indican que lo aumentará entre 2,4 y 3,8 billones de dólares.
Además, hay decisiones profundamente cuestionables como el cierre de agencias federales sin justificación presupuestaria, afectando directamente a más de 80.000 personas en el norte de Virginia. Muchas de ellas fueron despedidas sin respeto por sus derechos laborales. Incluso se ha limitado el acceso de los sindicatos a defender a sus afiliados. Esto está debilitando al Estado en funciones esenciales.
—¿Cree que los demócratas podrán recuperar la mayoría en el Congreso?
—Estoy convencido de que en las elecciones de mitad de período del próximo año lograremos una mayoría demócrata en la Cámara de Representantes. Eso nos permitirá retomar una agenda constructiva, enfocada en una economía más equitativa, con oportunidades reales para todos. Pero antes tenemos una elección especial clave, en la que espero representar con dignidad al Distrito 11.
—¿Cómo resume su propuesta a los votantes?
—Mi propuesta se basa en defender la democracia, fortalecer la economía de oportunidades y representar con responsabilidad a una comunidad diversa, trabajadora y comprometida como la de Fairfax. Lo que me trajo a Estados Unidos fue la esperanza de un país abierto, justo y dinámico. Hoy, esa esperanza está bajo amenaza. Por eso estoy aquí, para defenderla.
Transcripción y redacción: Carlos Roa
