El Parque del Buen Retiro, uno de los pulmones verdes más emblemáticos de Madrid, se convirtió esta semana en el escenario de una exposición única que combina historia, ciencia y conciencia ambiental: “Guardianes de los Bosques”. La muestra, abierta al público entre el 13 y el 19 de octubre en la Montaña Artificial de Los Gatos, reúne fotografías tomadas por el Rey Leopoldo III de Bélgica durante sus exploraciones en África, Asia y América. Las imágenes, capturadas entre los años 1930 y 1970, revelan una mirada científica y profundamente humana sobre los bosques tropicales y las comunidades indígenas que los habitan.

Organizada por la Embajada de Bélgica en España, la Embajada de Honduras y la Fundación Leopoldo III, la exposición coincide con la presidencia pro tempore de Honduras en la Coalición de Naciones con Bosques Tropicales (CFPRL). Juntos, buscan sensibilizar sobre la urgente necesidad de proteger los ecosistemas tropicales, esenciales para la salud del planeta.
“Podemos excusar las faltas cometidas por nuestros antepasados debido a su ignorancia sobre las consecuencias de sus actos. Pero nuestros sucesores no nos darán esa excusa”, escribió Leopoldo III, cuya pasión por la ciencia y la naturaleza lo llevó a recorrer el Congo, Brasil, Irán, Papúa Nueva Guinea y otros rincones remotos del mundo.
El monarca belga —hijo del Rey Alberto I y la Reina Isabel— fue un pionero de la conservación ambiental. Tras su abdicación en 1951, dedicó más de dos décadas a explorar 24 regiones de América, África y Asia, documentando con su cámara la diversidad biológica y cultural de los trópicos. En 1972 fundó el Fondo Rey Leopoldo para la Exploración y Conservación de la Naturaleza, que hoy apoya investigaciones científicas y proyectos de conservación en todo el mundo.
La exposición resalta cómo los bosques tropicales, hogar de millones de especies y fuente vital de oxígeno y agua, están desapareciendo a un ritmo alarmante. Según el World Resources Institute, en los últimos 30 años se ha perdido el 15% de la cobertura forestal tropical, con impactos devastadores sobre el clima, la biodiversidad y las comunidades locales.

El recorrido por “Guardianes de los Bosques” invita a detenerse ante la belleza imponente de la naturaleza y reflexionar sobre nuestra responsabilidad compartida. Entre las imágenes más impactantes destacan las tomadas en el Congo, la Amazonía y Malasia, donde se aprecia la estrecha relación entre los pueblos indígenas y su entorno natural.


5 datos curiosos sobre la Montaña Artificial de los Gatos

- 1️⃣ Una joya del siglo XIX: Construida en 1817 por orden de Fernando VII como parte del Reservado Real del Retiro.
- 2️⃣ Un diseño de Isidro González Velázquez: inspirada en los jardines románticos europeos, con cascadas y un templete mirador.
- 3️⃣ Una bóveda secreta: su interior circular de 14 metros de diámetro y 11 de altura servía como noria hidráulica; hoy es sala de exposiciones.
- 4️⃣ El origen del nombre: fue hogar de colonias de gatos callejeros, ganando el apodo de ‘montaña de los gatos’.
- 5️⃣ Reapertura reciente: tras 20 años cerrada, reabrió en 2023 restaurando su estructura y entorno natural.
El Retiro, con su magia otoñal, se convierte así en un espacio de encuentro entre la memoria, la ciencia y el arte. Una ventana desde Madrid hacia los bosques del mundo que aún resisten —y que hoy, más que nunca, necesitan guardianes.
Sobre el Rey Leopoldo III

— Rey Leopoldo III
Leopoldo III de Bélgica (1901-1983) fue un monarca singular: explorador, fotógrafo científico y pionero de la conciencia ambiental. Hijo del Rey Alberto I y la Reina Isabel, combinó su vida pública con una profunda vocación científica, recorriendo 24 países de América, África y Asia en expediciones documentales que hoy forman parte del archivo de la Fundación Leopoldo III.
Durante su reinado (1934-1951) enfrentó una de las mayores crisis de la historia de Bélgica. En 1940, tras la invasión nazi, decidió rendir el ejército belga y permanecer en el país ocupado, negándose a exiliarse junto al gobierno legítimo. Muchos interpretaron esa decisión como una forma de colaboración, aunque el propio Leopoldo la justificó como un deber de protección hacia su pueblo.
En junio de 1944, las tropas alemanas trasladaron al rey y su familia a Alemania y luego a Suiza, donde permanecieron hasta 1950. Al terminar la guerra, el gobierno belga en el exilio lo consideró incapacitado para reinar, instaurando una regencia bajo su hermano, el Príncipe Carlos.
A la controversia se sumó su matrimonio con Lilian Baels en 1941, celebrado sin aprobación parlamentaria. Tras su regreso del exilio en 1950, las tensiones derivaron en violentas protestas y el 16 de julio de 1951 decidió abdicar en favor de su hijo, Balduino I, para evitar una fractura nacional.
Lejos del poder, se dedicó a su pasión por la naturaleza y fundó el Fondo Rey Leopoldo para la Exploración y Conservación de la Naturaleza (1972), que ha financiado cientos de expediciones científicas en todo el mundo.
