La declaración exige una transición democrática con garantías verificables, libertad para los presos políticos, instituciones independientes, voto en el exterior y respeto al debido proceso de los venezolanos en Estados Unidos.
FILADELFIA, PA., 17 de septiembre de 2026. — Tras dos días de deliberaciones en la III Cumbre de Organizaciones Venezolano-Estadounidenses, celebrada el 10 y 11 de septiembre en Filadelfia, las organizaciones participantes presentaron el Manifiesto de Filadelfia, una declaración política e institucional que articula una posición común en defensa de la democracia, la dignidad de la diáspora y la reconstrucción institucional de Venezuela.

El mensaje central es inequívoco: “Ya no basta con trabajar por separado. Es momento de coordinarnos, exigir, actuar y construir”.
“El Manifiesto de Filadelfia demuestra que la diáspora venezolana puede superar la dispersión y construir una voz organizada, plural e independiente. No presentamos únicamente una declaración de principios; asumimos el deber de vigilar, documentar y exigir resultados”, señaló Carlos Roa, vocero del Manifiesto.
“La libertad no termina con un cambio de gobierno. Venezuela necesita instituciones capaces de proteger los derechos, impedir nuevos abusos y garantizar que la voluntad ciudadana sea respetada dentro y fuera del país”, afirmó Nerlitt Torres, vocera del Manifiesto.
Las exigencias centrales
• Transición democrática real y verificable. Liberación inmediata e incondicional de todos los presos políticos, cese de la persecución, cronograma electoral público, observación internacional independiente y elecciones libres, transparentes y auditables.
• Instituciones independientes y separación de poderes. Renovación de las instituciones responsables de garantizar la justicia y la voluntad popular, incluyendo el Consejo Nacional Electoral y el Tribunal Supremo de Justicia.
• Voto efectivo para los venezolanos en el exterior. Apertura del Registro Electoral y condiciones reales para que la diáspora pueda ejercer sus derechos políticos.
• Verdad, justicia, memoria y reconciliación sin impunidad. Reconocimiento de las violaciones cometidas, determinación de responsabilidades y garantías de no repetición.
• Vigilancia ciudadana permanente. Compromiso de observar, documentar, verificar avances, exigir transparencia y señalar retrocesos durante una eventual transición.
• Dignidad y debido proceso en Estados Unidos. Rechazo a la criminalización colectiva por nacionalidad, origen o situación migratoria, con respeto a las evaluaciones individuales y a la dignidad humana.
Del Manifiesto a resultados verificables
Las organizaciones anunciaron que los compromisos serán desarrollados en un Plan de Acción independiente, sujeto a discusión y aprobación de las organizaciones signatarias. El plan definirá prioridades, responsables, plazos, mecanismos de coordinación e indicadores de seguimiento. Esta separación preserva la fuerza política del Manifiesto y permite que su ejecución sea concreta, evaluable y transparente.
La iniciativa busca transformar años de trabajo comunitario en una capacidad sostenida de incidencia: menos esfuerzos aislados, mayor coordinación nacional, seguimiento público y resultados medibles.
Filadelfia como punto de partida
La ciudad de Filadelfia fue escogida por su significado histórico. En el lugar donde los ideales de libertad tuvieron que convertirse en instituciones capaces de sostenerlos, el Manifiesto plantea una advertencia central para el futuro venezolano:
“Recuperar la libertad será apenas el comienzo; el verdadero desafío será construir instituciones capaces de protegerla”, concluye el manifiesto.
