Amores, despechos y chequeras en la OEA

Hay que concebir el poder como la facultad, la fuerza y la influencia para hacer las cosas mejor.

Hay que concebir el poder como la facultad, la fuerza y la influencia para hacer las cosas mejor.

Seguimos influenciados por las convenciones sociales, la presión de los pares y las expectativas familiares. Los hombres tienen miedo de llorar. Las mujeres tenemos miedo de alcanzar demasiadas cosas y por ello ser juzgadas